Vigia Ciudadano
@VigiaCiudadano7
·
4h
El registro obligatorio de líneas con CURP no está avanzando como el gobierno esperaba.
Esto es porque la gente entendió perfectamente que:
Entregar más datos personales en México no es cualquier cosa.
Que una CURP ligada a una línea telefónica puede convertirse en otro riesgo.
Que en este país ya se han filtrado demasiados padrones como para seguir confiando a ciegas.
Hoy los números exhiben una realidad incómoda para el gobierno de Claudia Sheinbaum: millones de mexicanos simplemente no están obedeciendo.
De más de 148 millones de líneas móviles, apenas alrededor de 30 millones se habían registrado. Es decir, casi 8 de cada 10 líneas seguían sin completar el trámite.
AT&T México reportó una caída fuerte en prepago y una baja de más de la mitad en su utilidad operativa.
Telcel tuvo un frenón brutal en nuevas altas: según The CIU, dejó de incorporar alrededor de 1.2 millones de líneas frente al trimestre anterior.
Esto no es un detalle técnico, es el resultado de una resistencia masiva.
Silenciosa, sin marchas, sin pancartas, sin líderes, sin discursos eternos de esos que parecen castigo nacional.
Millones de personas están diciendo lo mismo con una sola acción: no registrarse.
Y ahí está el verdadero problema para Sheinbaum: cuando un gobierno exige confianza, pero la gente responde con desconfianza, el trámite deja de ser trámite y se convierte en mensaje político.
Porque el pueblo no está rechazando solo un formulario, sino que está rehusando que le pidan más datos sin garantías reales.
Se está negando a que le vendan seguridad a cambio de privacidad y a que el gobierno actúe como si la confianza se pudiera imponer por decreto.
Hoy Telcel y AT&T resienten el golpe, pero el mensaje va mucho más arriba…
El pueblo de México le está ganando la batalla a Sheinbaum y lo está haciendo sin gritar: simplemente negándose a entregar su CURP. Cuéntanos, ¿te vas a registrar?