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El nombramiento de Ernestina Godoy como “fiscal carnal”, otro “logro” de la Cuarta Putrefacción (4P)… Aquí la exhiben en su mísera trayectoria

Alejandra Cuevas Moran

@AleCuevasMoran

·

7h

Ernestina:

Hoy hablaste de justicia desde el cargo más alto que puede tener quien decide sobre la vida de otros. Pero en tu voz había algo imposible de ocultar: la distancia entre lo que dices y lo que dejaste atrás. No hay institución a la que hayas llegado sin antes dejar un rastro de silencios, de decisiones que marcaron cuerpos, familias, destinos. Las palabras que pronunciaste Hoy, autonomía, derechos humanos, dignidad, perspectiva de género, son hermosas, pero en tus manos pesan como piedras.

Porque tú sabes, mejor que nadie, lo que significa que una firma tuya pueda hundir a una familia entera. Sabes lo que significa que una decisión administrativa se vuelva una celda. Sabes lo que significa que la ley, en lugar de proteger, sea usada como filo. Eso nunca se olvida, ni siquiera cuando cambian los salones, los títulos o las luces del Senado.

No se puede hablar de víctimas cuando se ha contribuido a crearlas.

No se puede hablar de Estado de derecho cuando se ha permitido que la ley se doble.

No se puede hablar de justicia cuando se ha callado frente al abuso.

Esa es la herida que cargan tus palabras: no es el país quien las contradice, es tu propia historia. Tu paso por la Fiscalía de la Ciudad de México dejó cicatrices. Tu tiempo como Consejera Jurídica dejó dudas que ninguna retórica puede lavar. Y ahora, convertida en Fiscal General, intentas que el pasado se disuelva con solemnidad. Pero la solemnidad, Ernestina, no cura. La memoria no perdona. El dolor no negocia.

Tú repites que “la lucha sigue”.

Y tienes razón.

La lucha sigue… porque hay quienes aún duermen con el miedo que dejaron tus decisiones.

La lucha sigue porque hay familias que jamás recuperarán lo que se les arrebató bajo tu vigilancia.

La lucha sigue porque hay mujeres que conocieron la injusticia precisamente en el sistema que hoy prometes transformar.

La lucha sigue porque, mientras tú asciendes, otros siguen remendando lo que tus actos quebraron.

Tu discurso de hoy buscaba erigirse como legado.

Pero la historia tiene otra métrica:

la del daño.

la del silencio.

la de la verdad que vuelve, una y otra vez, a pedir cuentas.

Y cuando llegue ese momento, porque siempre llega, tus palabras no serán defensa, sino testimonio. No de lo que quisiste construir, sino de lo que elegiste permitir. No de lo que proclamaste hoy, sino de lo que decidiste entonces.

La justicia verdadera no necesita proclamarse:

se ejerce.

La memoria verdadera no necesita tribunales:

se impone.

Y por eso, Ernestina, este país no llorará por tu discurso.

Llorará por lo que significó tu paso en cada cargo:

por los días perdidos,

por las vidas rotas,

por las verdades torcidas,

por la dignidad que debiste proteger y no protegiste.

La lucha sigue, sí.

Sigue a pesar de tus palabras.

Sigue por quienes pagaron el precio.

Sigue porque la historia exige responsabilidad, no discursos.

Y sigue, sobre todo, para que nunca más alguien pueda recorrer los tres niveles del poder usando la ley como sombra y luego pretender llamarla luz.

Esa es la verdad.

Y la verdad, Ernestina, es lo único que ni tú ni tu investidura pueden detener.

Cita

Ernestina Godoy Ramos

@ErnestinaGodoy_

·

8h

El día de hoy, tras comparecer ante el pleno del Senado de la República, como parte de un proceso democrático, rendí protesta como Fiscal General de la República (FGR). Desde que decidí dedicar mi vida al servicio público, siempre he tenido claro que la procuración de justicia es

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