Alan Disavia es un médico argentino, formado en psiquiatría y psicoterapia, que ha construido una trayectoria pública poco convencional: primero se dio a conocer como cocinero y participante de televisión; después trasladó su actividad al campo de la salud mental, donde hoy trabaja como psicoterapeuta, divulgador y creador de contenidos.
Nacido en 1988 en Quiroga, una localidad del partido de 9 de Julio, en la provincia de Buenos Aires, Disavia creció —según su biografía editorial— observando cocinar a sus abuelas. Al terminar la escuela secundaria se mudó a La Plata para estudiar Medicina. La necesidad de prepararse sus propios alimentos despertó una afición por la cocina que desarrolló de manera autodidacta, con especial atención a la presentación de los platos.
El cocinero que apareció en televisión
Su primera etapa de notoriedad pública llegó en 2015, cuando participó en la segunda temporada de MasterChef Argentina. Aunque no construyó después una carrera convencional como chef televisivo, el programa le permitió desarrollar una comunidad digital alrededor de sus recetas y su estilo visual de cocinar. Posteriormente produjo contenidos bajo el concepto de Microrecetas y combinó durante algunos años la medicina con cursos y proyectos gastronómicos.
En 2019 publicó con el sello Grijalbo el libro Simple y sofisticado, una obra de 224 páginas dedicada a demostrar que se pueden elaborar y presentar platos atractivos sin disponer de equipos costosos ni ingredientes difíciles de conseguir. El planteamiento central del libro era democratizar una cocina que suele parecer reservada a restaurantes o cocineros profesionales.
Esta primera parte de su trayectoria explica algo que todavía distingue su trabajo: Disavia aprendió a comunicar mediante imágenes, procedimientos sencillos y experiencias cotidianas antes de convertirse en un divulgador de la psiquiatría.
Su formación médica
Disavia estudió Medicina en la Universidad Nacional de La Plata y realizó posteriormente formación de posgrado en psiquiatría en la Universidad del Salvador. Un perfil profesional público lo registra con el número de colegiado argentino 166039 y consigna experiencia en instituciones como el Hospital José T. Borda, el Hospital Neuropsiquiátrico Alejandro Korn y el área de psiquiatría del Hospital San Martín de La Plata. Esta información procede de un directorio profesional, no de una consulta directa al registro sanitario oficial.
En 2016 medios argentinos informaron que había concluido su formación como médico psiquiatra. Actualmente sus perfiles profesionales lo sitúan en Madrid, desde donde ofrece principalmente atención y consultoría en línea.
¿Qué tipo de psiquiatría practica?
Disavia se define como psiquiatra y psicoterapeuta integrativo, con una orientación contextual y transdiagnóstica. En términos sencillos, esto significa que procura no reducir a la persona a una etiqueta clínica, sino estudiar los patrones mediante los cuales enfrenta sus emociones, pensamientos, relaciones y dificultades vitales.
En su presentación profesional sostiene que, cuando existe un trastorno psiquiátrico claramente identificado, aplica el tratamiento específico; pero cuando el sufrimiento no encaja de manera precisa en una categoría diagnóstica, trabaja sobre la forma en que la persona se relaciona con lo que le ocurre. También coloca en el centro la alianza terapéutica, la autonomía del paciente y la adquisición de herramientas que reduzcan la dependencia prolongada de la terapia.
Entre los problemas que declara atender con mayor frecuencia se encuentran el sobrecontrol emocional, la ansiedad resistente, el agotamiento crónico, el insomnio asociado con pensamientos repetitivos, el trastorno obsesivo compulsivo, el estrés postraumático, las dificultades de regulación emocional y las crisis existenciales.
Salud Mental con Alan Disavia
Su proyecto público más importante es el podcast Salud Mental✨ con Alan Disavia, iniciado en 2019. Para julio de 2026, Apple Podcasts registraba más de 440 publicaciones, aunque algunas plataformas utilizan una numeración interna distinta y muestran más de 800 archivos o entregas.
El programa combina varios formatos:
- explicaciones sobre ansiedad, rumiación, autocrítica y regulación emocional;
- meditaciones y ejercicios de respiración;
- sesiones narradas de relajación e hipnosis para dormir;
- comentarios sobre psicofármacos, ketamina, cannabis y psicodélicos;
- cuentos, paisajes sonoros y lecturas comentadas de autores como Marco Aurelio.
Su estilo es pausado, íntimo y deliberadamente tranquilizador. No se limita a explicar conceptos: procura crear una experiencia sonora en la cual la voz, el ritmo, el silencio y la ambientación ayuden al oyente a disminuir la activación emocional. El resultado se encuentra a medio camino entre la psicoeducación, la práctica contemplativa y el acompañamiento auditivo.
¿Dónde está su principal aporte?
El valor de Alan Disavia no reside en haber elaborado una teoría psicológica original, sino en su capacidad para traducir asuntos clínicos complejos a un lenguaje cotidiano. Habla de rumiación, ansiedad o autocrítica sin adoptar el tono distante de una conferencia médica y sin convertir automáticamente cada sufrimiento humano en un diagnóstico.
Su pasado como cocinero y comunicador parece haber influido en este método. Así como una receta transforma ingredientes dispersos en una secuencia comprensible, sus episodios suelen convertir conceptos psicológicos abstractos en ejercicios, imágenes mentales y pequeñas acciones practicables.
También es relevante que combine dos tradiciones que a menudo aparecen separadas: la psiquiatría, asociada con el diagnóstico y los medicamentos, y las prácticas contemplativas, vinculadas con la atención, la respiración, la aceptación y la observación de la experiencia.
Una lectura crítica necesaria
Precisamente porque su comunicación resulta cálida y persuasiva, conviene distinguir entre tres niveles: divulgación, recurso de bienestar y tratamiento clínico. Escuchar una meditación o comprender mejor la rumiación puede ser útil, pero no equivale a una evaluación médica individual.
La precaución debe ser mayor en contenidos sobre suspensión de medicamentos, microdosis, psilocibina, ketamina, cannabis o hipnosis. Son materias en las que las condiciones clínicas, las contraindicaciones, la legislación y la calidad de la evidencia importan tanto como la experiencia subjetiva. Los episodios públicos pueden abrir preguntas y ofrecer contexto, pero no deberían utilizarse para modificar por cuenta propia un tratamiento psiquiátrico.
Tampoco debe confundirse popularidad digital con validación científica. Para evaluar una afirmación concreta de cualquier divulgador —incluido Disavia— es necesario revisar las investigaciones citadas, distinguir estudios preliminares de recomendaciones clínicas y comprobar si existe consenso profesional.
Conclusión
Alan Disavia es una figura singular dentro de la divulgación hispanoamericana: médico, psiquiatra, psicoterapeuta, antiguo participante de MasterChef, autor gastronómico y creador de uno de los catálogos sonoros de salud mental más extensos en español.
Su principal cualidad es hacer que la conversación sobre la mente resulte menos intimidante. Su voz pública no sustituye la consulta clínica ni está exenta de temas discutibles, pero ofrece una puerta accesible para quienes necesitan comprender mejor lo que sienten, descansar o comenzar a observar sus propios patrones.
En una época dominada por mensajes rápidos y soluciones milagrosas, Disavia propone algo diferente: escuchar despacio, comprender antes de reaccionar y recuperar cierto margen de autonomía frente a la propia mente.
Elaborado por ChatGPT
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