(Según Karl Popper, creador del método del falsaciónismo: pueden existir conspiradores, pero no existe la Teoría de la Conspiración, la cual es, como dice la Inteligencia Artrificial (IA): “”Una teoría conspirativa es una explicación de un evento o situación que invoca una conspiración secreta por parte de grupos poderosos, a menudo sin pruebas suficientes, desafiando la explicación oficial y atribuyendo motivos maliciosos a estos grupos, y se popularizan por internet y redes sociales, aunque pueden ser perjudiciales para la salud pública y la confianza social, y se cree que surgen de sesgos cognitivos humanos, no necesariamente de psicopatologías”. Al Overview de Google.)
Es una explicación de la realidad no validada científicamente. Busca conectar varios sucesos para dar una explicación que valide que varias personas se están uniendo contra otra, un superior, un soberano o un gobierno para desestabilizarlo o tirarlo. Los hechos pueden ocurrir simultáneamente o paralelamente pero eso no los hace vinculantes. Generalmente la teoría de la conspiración es bonita, es una explicación aparente fácil, pero la mayoría de las veces falsa, porque el sentido común está peleado con el sentido estratégico. Y muchas veces el que elabora esa teoría deja piezas fuera o solo toma aquellas que le son útiles para afirmar una conclusión apriori de los hechos. Una investigación más profunda puede demostrar que lo aparente no es el fondo, contrario a lo que decía el político mexicano Jesús Reyes Heroles que “en política la forma es fondo” y que va en contra del principio de que en política la distancia más corta entre dos puntos no es la línea recta sino “un túnel”, es decir que todo lo político es oscuro, tenebroso, secreto. Como dijo Kipling: “la primera víctima de la guerra es la verdad”.
Sin embargo, en ocasiones la teoría de la conspiración si acierta, pues como dice el dicho “piensa mal y adivinarás”. Sin embargo para que una teoría se sostenga tiene que explicar los hechos del presente a partir de las causas del pasado y construir escenarios futuros a partir de los hechos del presente. Es decir tener una buena cadena de causalidad causa-efecto-si-entonces. Pero también que vaya de lo general a lo particular y viceversa, es decir de lo deductivo a la inductivo y de regreso. Empero, causalidades simples que son verdaderas pueden no serlo cuando se analizan causalidades complejas.
Dicen que el tiempo saca todas las verdades, sin embargo como dice un proverbio árabe “quien afirme lo que va a suceder en el futuro miente, aunque esté diciendo la verdad”, porque el futuro es más imprevisible de lo que pueda conocer, saber o imaginar el ser humano.
Algunos de los famosos autores de la Teoría de la Conspiración son Leonard Horowitz, Thierry Meyssan, Gore Vidal, Aaron Russo y Eugene Sue.
Horowitz planteó que tanto el sida como el ébola fueron creados por el gobierno de los Estados Unidos como armas biológicas para su uso en un plan genosida.
Meyssan publica en 2002 su polémica obra La Gran Impostura donde asegura que los atentados terroristas del 11 de septiembre fueron organizados por una facción del complejo militar-industrial norteamericano para instaurar un régimen militar expansionista. Su libro fue un best-seller mundial, traducido a 27 lenguas.
Gore Vidal sugirió que el Presidente Roosevelt incitó a los japoneses a atacar a los Estados Unidos para tener un casus belli (un caso de guerra) que le permitiera entrar a la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto opinaba que el presidente disponía de información previa sobre ese ataque.
Aaron Russo escribió y dirigió el documental America: Freedom to Fascism (America: de la libertad al facismo), en el cual sostenía que el gobierno había erosionado las libertades civiles protegidas por la Constitución y se estaba convirtiendo de una república a un estado totalitario.
Los seres humanos somos muy afectos por nuestra debilidad de pensamiento crítico a los cuentos, a las fantasías, a las explicaciones fáciles y bonitas pero poco rigurosas, a los chismes, a las elucubraciones, al pensamiento negativo y desconfiado, especialmente a desconfiar de las explicaciones oficiales o de la autoridad, que pensamos que siempre está actuando por intereses negativos, cínicamente o con mentiras para manipularnos. En ese sentido la teoría de la conspiración es muy afecta para todos aquellos que se asumen como víctimas, porque de esa manera huyen de su responsabilidad, porque lo más fácil es echarle la culpa al gobierno, a las trasnacionales, al Club de Roma, a los Illuminati, a los extraterrestres o a cualquier cosa fantasiosa. De hecho mientras más fantasiosa, más oscura, menos evidente entonces tiene curiosamente más exito la teoría. Es decir, contrario a la ciencia, mientras menos se pueda probar o demostrar su falsedad, la teoría de la conspiración es más exitosa, bajo el argumento de que “borraron las pruebas”, de que los conspiradores no dejan huella, de que actúan en las sombras, etc. No deja de ser una posición infantil, inmadura, que demuestra un pensamiento poco crítico, poco lógico, incapaz de construir inferencias sólidas y una posición a través de la cual muestra su huella de abandono, es decir su incapacidad de superar puntos de fricción enfrentados en el pasado.
Teoría conspirativa (Wikipedia)
Una teoría de la conspiración o teoría conspirativa puede definirse como la tentativa de explicar un acontecimiento o una cadena de acontecimientos, sucedidos o todavía por suceder, ya sea percibidos o reales, comúnmente de importancia política, social, económica o histórica, por medio de la existencia de un grupo secreto muy poderoso, extenso, de larga duración y, generalmente, malintencionado. 1 2 La hipótesis general de las teorías conspirativas es que sucesos importantes en la Historia han sido controlados por manipuladores que organizan los acontecimientos desde «detrás de escena» y con motivos nefastos o, por lo menos, egoístas.
Es necesario señalar que el término «conspiración» es muy anterior al término «teoría conspirativa», y la existencia de conspiraciones está bien demostrada en la Historia, el Derecho Penal, las leyes penales y sentencias de los tribunales.3 4 Esto ilustra el hecho de que la conspiración es y ha sido un comportamiento humano real y frecuente, mientras que la validez del más reciente concepto de «teoría conspirativa» está abierta al debate.
Dado que hechos que han tenido lugar por causa de una conspiración históricamente demostrada son simplemente explicados como debidos a «conspiraciones», «complots», etc., el término «teoría de conspiración» generalmente se usa para destacar la supuesta falta de justificación epistémica adecuada de una explicación,5 destacando, en general, su carácter de explicación «alternativa» a las «oficiales» o a la ofrecida por las autoridades, y evaluándola como especulativa, falsa o intencionada por motivos no lícitos.6
Una de las teorías conspirativas más extendidas afirma que los atentados del 11-S fueron favorecidos por la administración de George W. Bush, con el fin de que Estados Unidos tuviera una excusa para iniciar las guerras contra Afganistán e Irak, promover restricciones de derechos civiles en el país (Acta Patriótica) e iniciar programas de espionaje a gran escala.
Fuentes:
Diccionario de la Real Academia Española
http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_conspirativa
Por Yuri Serbolov
La Carpeta Púrpura 663
16 Diciembre 2014