Por José Antonio Crespo
A͏y͏e͏r͏ ͏a͏ ͏l͏a͏s͏ ͏1͏1͏:͏1͏2͏ ͏a͏.͏ ͏m͏.͏ ·
LA MAGISTRADA SOTO Y LA DOCTRINA AMLO
En los tiempos del PRI hegemónico, Gabriel Zaid acuñó el concepto de “Estado de Chueco”, contrario al Estado de Derecho que presumía el PRI pero era ficticio.
Años después, Amlo adoptó el concepto para aplicarlo al periodo neoliberal, y ofrecía que bajo su gobierno se estauraría un genuino Estado de Derecho.
Pero no pasó mucho tiempo para que configurara su doctrina al respecto: “No me vengan con el cuento (chino) de que la ley es la ley”.
Y esa doctrina ha sido seguida fielmente por Morena y sus aliados. Ejemplos sobran.
Más recientemente, el retiro de la magistrada electoral Mónica Soto violentar la Constitución, que exige una causa grave para renunciar y no la hay.
Lo procedente era que el Senado, encargado de aceptar o rechazara esa renuncia, por falta de una causa grave.
Pero las bancadas morenistas han adoptado puntualmente la “Doctrina Amlo”, y cualquier ley que les estorba la mandan al escusado.
El verdadero Estado de Derecho les tiene sin cuidado, y en cambio han restablecido el mentado “Estado de Chueco” que tanto criticó Amlo.
La Magistrada Mónica Soto fue clave para
el desmantelamiento de la democracia, violando la Constitución.
Al aplicar a modo dos criterios opuestos al art. 54 Constitucional (sólo debe aplilcarse uno), dio una inconstitucional mayoría calificada a la coalición oficial, terminando con la división de poderes.
Avaló después las trampas e ilegalidades en la elección judicial (avalando el ilegal avordeón) terminando con la autonomía de ese poder.
Y por sus servicios a Morena, será encima premiada con un cargo diplomático.
Y cuando le preguntan a la presidenta que opina de la violación constitucional que se está cometiendo, responde que eso no le corresponde. ¿No debe ser tutora de la Constitución también? Sólo si se trata de acusaciones de opositores sí es su asunto; si se trata de Morenistas, no es de su incumbencia.
Así, tanto ella como los legisladores morenistas siguen fielmente la “Doctrina Amlo”; “No nos vengan con el cuento de que la ley es la ley”.
Así la ruta autoritaria de México. Y va apretando el acelerador.
