Ángela Karime Venegas Hernández, estudiante de 17 años de Altamira, Tamaulipas, desarrolló Vortex Tech, un extintor acústico experimental que utiliza ondas sonoras de baja frecuencia para apagar pequeñas llamas sin agua, espuma ni sustancias químicas. Su invento obtuvo una medalla de oro en una competencia científica internacional celebrada en Indonesia.
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Una estudiante mexicana acaba de demostrar que una pregunta aparentemente insólita puede convertirse en una innovación tecnológica: ¿es posible combatir el fuego utilizando sonido?
La respuesta es sí, al menos bajo determinadas condiciones experimentales.
Ángela Karime Venegas Hernández, alumna del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETis) número 78 de Altamira, Tamaulipas, consiguió desarrollar un prototipo portátil capaz de extinguir pequeñas llamas mediante ondas acústicas de baja frecuencia.
Su invento, denominado Vortex Tech, recibió una medalla de oro durante la Feria Internacional de Ciencia e Invención (ISIF 2026), celebrada del 14 al 16 de octubre en Indonesia.
De acuerdo con el reportaje publicado por Milenio el 23 de octubre de 2026, firmado por Alberto Cano y Pablo Reyes, la competencia reunió más de 800 proyectos internacionales, incluidos 110 en la categoría en la que participó la estudiante mexicana.
Grupo Milenio
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¿Cómo funciona un extintor que utiliza sonido?
La idea parte de un principio físico: el sonido no solamente se escucha, también transporta energía y produce oscilaciones de presión en el medio por el que se propaga.
En este caso, el dispositivo utiliza una bocina que genera ondas sonoras de aproximadamente 30 hertz (Hz), una frecuencia muy baja, próxima al límite inferior de la audición humana.
Estas oscilaciones generan movimientos de aire capaces de perturbar la estructura de una llama.
Cuando las perturbaciones son suficientemente intensas, pueden alterar la mezcla entre combustible y oxígeno, modificar la transferencia de calor y desestabilizar el frente de combustión, hasta extinguir el fuego.
Es un procedimiento diferente al de los extintores convencionales, que utilizan agua, dióxido de carbono, espuma o polvos químicos para enfriar, sofocar o interrumpir la combustión.
En las pruebas reportadas por sus desarrolladores, Vortex Tech logró extinguir pequeñas llamas en cinco a ocho segundos, después de más de un año de trabajo y más de 100 ensayos.
Una innovación respaldada por principios científicos
Aunque la propuesta de Ángela puede parecer ciencia ficción, la extinción acústica de llamas es un campo de investigación real.
Estudios publicados en revistas científicas especializadas han demostrado que las ondas sonoras pueden desestabilizar determinadas llamas.
Por ejemplo, una investigación publicada en Combustion and Flame en 2018 examinó frecuencias entre 30 y 50 Hz y encontró que, bajo sus condiciones de laboratorio, las frecuencias más bajas facilitaban la extinción.
ScienceDirect
Otra investigación publicada en Scientific Reports en 2024 confirmó que los flujos de aire inducidos acústicamente pueden apagar llamas y analizó las limitaciones de distancia e intensidad de esta tecnología.
Scientific Reports
Es importante precisar que el sonido no elimina mágicamente el oxígeno del ambiente. Su efecto depende de la interacción entre las ondas, el movimiento del aire y las condiciones físicas y químicas de la combustión.
Eso explica también por qué no basta con colocar música a alto volumen frente a un incendio para extinguirlo.
De una curiosidad científica a una medalla internacional
El origen de Vortex Tech se encuentra en un video que Ángela observó sobre investigaciones de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de Estados Unidos (DARPA).
La posibilidad de utilizar ondas acústicas para extinguir fuego despertó su curiosidad y la llevó a desarrollar una versión propia.
Con la asesoría del profesor José Arturo Hernández Muñoz, la estudiante realizó numerosos experimentos, modificó componentes, ajustó frecuencias y perfeccionó el diseño.
Su esfuerzo culminó con el reconocimiento internacional obtenido en Indonesia.
Además de la medalla de oro, recibió el premio especial IYSA Semi Grand Award, que le abrió la posibilidad de participar en otro encuentro científico internacional.
InfoExprés
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La estudiante, que contempla continuar su formación en ingeniería mecatrónica, busca ahora mejorar el prototipo y estudiar su posible aplicación en espacios confinados.
¿Podría revolucionar la lucha contra los incendios?
El potencial de esta tecnología merece atención, pero también una evaluación rigurosa.
Entre sus posibles ventajas se encuentra la capacidad de actuar sin descargar agentes extintores que puedan dejar residuos, algo potencialmente valioso en entornos con equipos electrónicos, maquinaria especializada o materiales sensibles.
Sin embargo, todavía existen obstáculos importantes.
La efectividad depende del tamaño de las llamas, el tipo de combustible, la distancia, la potencia acústica y las condiciones ambientales. Además, será necesario evaluar el consumo energético, los niveles de presión sonora, la seguridad de los operadores y el riesgo de reencendido.
Apagar una pequeña llama experimental no equivale a controlar un incendio industrial, forestal o estructural.
Antes de utilizar dispositivos como Vortex Tech en emergencias reales, será indispensable someterlos a ensayos independientes, demostrar su seguridad y cumplir las normas correspondientes.
Por ahora, no deben considerarse sustitutos de los extintores certificados.
Una lección sobre la capacidad científica de México
Más allá de la medalla, esta historia deja una reflexión sobre el talento científico juvenil mexicano.
Ángela comenzó con una pregunta, investigó antecedentes, formuló una hipótesis, construyó un prototipo y lo sometió reiteradamente a prueba.
Es decir, siguió un proceso fundamental de la investigación científica: observar, preguntar, experimentar, equivocarse, corregir y volver a experimentar.
Su experiencia también recuerda que las innovaciones no aparecen necesariamente como descubrimientos completamente nuevos. En muchas ocasiones surgen al recuperar conocimientos existentes, encontrarles nuevas aplicaciones y perfeccionarlos hasta convertirlos en soluciones potencialmente útiles.
Vortex Tech todavía tiene un largo camino por recorrer antes de convertirse en una herramienta comercial o de seguridad contra incendios.
Pero ya consiguió algo significativo: demostrar que una estudiante mexicana, desde un plantel de educación media superior, puede desarrollar tecnología experimental y presentarla exitosamente ante una comunidad científica internacional.
El sonido puede apagar determinadas llamas. Y la curiosidad científica, cuando se combina con disciplina y perseverancia, puede encender nuevas posibilidades para la tecnología mexicana.
Fuente y referencias
Nota periodística original: Alberto Cano y Pablo Reyes, Una adolescente tamaulipeca le baja el volumen al fuego y hace ruido hasta Indonesia, Milenio, 23 de octubre de 2026.Leer el reportaje original en Milenio
Referencias científicas complementarias: Combustion and Flame (2018), Application of acoustic oscillations in quenching of gas burner flame; Scientific Reports (2024), Remotely extinguishing flames through transient acoustic streaming using time reversal focusing of sound.