Dr. Ghaleb Krame
@GhalebKrame
NARCOMETRÍA POLÍTICA PARA LATINOAMERICA.
Vi un violentómetro en una escuela.
Y pensé:
¿Por qué no tenemos uno así… pero para “medir” cuántas prácticas de cárteles hay en un gobierno?
Porque cuando el poder se comporta como crimen organizado,
no se ignora.
Se mide. Se señala.
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Comparar prácticas políticas con estructuras criminales no busca banalizar la violencia del narcotráfico.
Busca visibilizar que ciertas lógicas de poder —clientelismo, censura, culto al líder, castigo al disidente—
trascienden la legalidad.
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No se trata de decir que un gobierno es un cártel.
Se trata de mostrar que cuando el comportamiento se parece,
la democracia se debilita,
la ciudadanía pierde agencia
y el Estado pierde legitimidad.
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¿Es una analogía dura? Sí.
¿Exagerada? No.
Cuando el poder se cierra, se hereda, se protege con propaganda y se impone con miedo…
hay que llamarlo por su nombre, aunque incomode.
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La Narcometría Política no acusa.
Mide, sin necesariamente tener un rigor académico.
Pero medir incomoda, porque obliga a pensar.