1. Está en mi naturaleza envejecer, no puedo escapar del envejecimiento.
2. Está en mi naturaleza enfermar, no puedo escapar de la enfermedad.
3. Está en mi naturaleza morir, no puedo escapar de la muerte.
4. Todo lo que es mío, que quiero y me deleita, cambiará y desaparecerá.
5. Yo soy el propietario de mis acciones, heredero de las consecuencias de mis acciones, originado por el resultado de mis acciones, mis acciones son mis únicos familiares y amigos y tengo a mis acciones como mi único refugio. De cualquier acción buena o mala que yo realice seré el heredero.
Temas de reflexión recomendadas por el Buda en el Abhinham
paccavekkhitabba dhamma. Anguttara Nikaya. V.57-
Estas son las Cinco Reflexiones Cotidianas (Pali: Abhiṇha Paccavekkhitabba Ṭhāna o Abhiṇha-paccavekkhitabba-dhammā), uno de los textos más profundos del Aṅguttara Nikāya (AN 5.57). El Buda recomendó contemplarlas “una y otra vez” (abhiṇhaṃ paccavekkhitabbaṃ), es decir, diariamente, para disminuir el orgullo, el apego y la negligencia, y fortalecer la diligencia (appamāda).
Tu traducción es muy buena. Haría únicamente algunos ajustes para acercarla más al sentido del pali.
Las Cinco Reflexiones
1. Está en mi naturaleza envejecer.
No puedo escapar del envejecimiento.
Esta reflexión debilita el orgullo de la juventud.
Nos recuerda que la juventud no es una posesión sino un proceso transitorio. El cuerpo cambia desde el momento mismo del nacimiento.
No se trata de contemplar la vejez con pesimismo, sino con realismo.
2. Está en mi naturaleza enfermar.
No puedo escapar de la enfermedad.
Esta reflexión reduce el orgullo de la salud.
La salud tampoco nos pertenece; es una condición temporal dependiente de innumerables causas y condiciones.
Cuando enfermamos, la enfermedad deja de parecer una injusticia y pasa a verse como parte de la naturaleza condicionada del cuerpo.
3. Está en mi naturaleza morir.
No puedo escapar de la muerte.
Esta reflexión destruye la ilusión de permanencia.
La muerte no es un accidente extraño; es el destino natural de todo aquello que nace.
Contemplar la muerte no busca producir miedo, sino urgencia espiritual (saṃvega): aprovechar el tiempo mientras aún existe la oportunidad de practicar el Dharma.
4. Todo aquello que me es querido y agradable cambiará y desaparecerá.
Aquí el Buda amplía la contemplación más allá del cuerpo.
No sólo desapareceré yo.
También cambiarán:
- las personas que amo;
- mis posesiones;
- mi prestigio;
- mi trabajo;
- mis proyectos;
- mi cuerpo;
- mis recuerdos;
- incluso las circunstancias felices.
Todo lo condicionado está sujeto al cambio (anicca).
No es una invitación al desapego frío, sino al amor libre del aferramiento.
5. Soy el propietario de mis acciones.
Soy el heredero de mis acciones.
Nací de mis acciones.
Estoy relacionado con mis acciones.
Mis acciones son mi refugio.
Cualquier acción que realice, buena o mala, de ella seré heredero.
Ésta es quizá la más importante de todas.
En pali dice:
Kammassakomhi, kammadāyādo, kammayoni, kammabandhu, kammapaṭisaraṇo.
Literalmente:
- Soy dueño de mi karma.
- Soy heredero de mi karma.
- El karma es el origen de mi existencia.
- El karma es mi verdadero pariente.
- El karma es mi refugio.
Después concluye:
“De cualquier acción que realice, buena o mala, de ella seré heredero.”
Es una de las formulaciones más claras de la ley del karma en todo el Canon Pali.
¿Por qué el Buda recomendó estas cinco reflexiones?
Cada una elimina una ilusión profundamente arraigada:
| Reflexión | Disuelve |
|---|---|
| Vejez | El orgullo de la juventud |
| Enfermedad | El orgullo de la salud |
| Muerte | La ilusión de permanencia |
| Separación | El apego a personas y cosas |
| Karma | La idea de que otros son responsables de nuestra vida |
En conjunto transforman la manera de ver la existencia.
Un detalle muy interesante
Obsérvese el orden.
El Buda primero dirige la atención hacia aquello que no podemos controlar:
- la vejez;
- la enfermedad;
- la muerte;
- la impermanencia.
Y sólo después nos muestra aquello sobre lo que sí tenemos verdadera capacidad de decisión:
nuestras acciones.
Es como si dijera:
“No puedes elegir cuánto vivirá tu cuerpo.
No puedes impedir el cambio.
No puedes evitar la muerte.
Pero sí puedes elegir cómo actuar ahora.”
Ahí reside la auténtica libertad.
Relación con los Tres Sellos del Dharma
Estas cinco contemplaciones condensan gran parte de la enseñanza budista:
- La vejez, la enfermedad y la muerte muestran la impermanencia (anicca).
- La separación de lo querido revela el carácter insatisfactorio (dukkha) del apego a lo condicionado.
- El énfasis en el karma señala que la liberación depende de la transformación de nuestras acciones intencionales y prepara la comprensión del no-yo (anattā): no somos un yo fijo que controla el mundo, sino un continuo condicionado de causas y efectos.
Una observación que considero especialmente significativa
En muchas tradiciones religiosas se invita a confiar en un poder externo como refugio último.
Aquí, el Buda concluye estas cinco contemplaciones con una afirmación radicalmente distinta:
“Mis acciones son mi refugio.”
No significa que uno deba aislarse o prescindir de maestros, comunidad o enseñanzas. Significa que, al final, ninguna persona puede vivir, decidir o purificar el karma por nosotros. El verdadero lugar donde se juega nuestro destino es la intención con la que pensamos, hablamos y actuamos en cada instante.
Por eso estas cinco reflexiones no son una meditación sobre la muerte, sino una meditación sobre cómo vivir. Al contemplar la inevitabilidad del envejecimiento, la enfermedad, la muerte y el cambio, la atención deja de aferrarse a lo que no puede controlar y se dirige hacia aquello que siempre está presente: la posibilidad de realizar, aquí y ahora, acciones más sabias, compasivas y libres del sufrimiento. Ese es el propósito práctico del Buda al recomendar su contemplación diaria.
1. Kammasaka.
(kamma=acción, saka=propietario)
Uno es propietario de sus acciones, de su karma.
Esta es la parte activa.
2. Kammadayada
(kamma=acción, dayada=heredero)
Uno es heredero de las consecuencias de sus propias acciones
Esta es la parte pasiva.
3. Kammayoni
(kamma=acción, yoni=origen)
Uno tiene el karma como origen.
4. Kammabandhu
(kamma=acción, bandhu=familiar)
Uno tiene al karma como familiar o amigo.
– Esas acciones nos acompañan a donde quiera que vayamos
5. Kamapatisarana
(kama=acción, patisarana=refugio)
Uno tiene al karma como su refugio, ayuda o protección.
¿Desea conocer más sobre el significado de estos cinco? Ver aquí: