
Sería una “decisión exclusiva” de la SCJN que no pasaria por el Congreso ni por la Fiscalía General de la República (FGR).
La situación se podría dar el 5 de noviembre cuando los ministros de la SCJN voten a favor de invalidar parcialmente la reforma al Poder Judicial y que Sheinbaum decida no acatar la resolución. En ese momento los ministros la pueden destituir y someter a proceso a la Presidenta y a otros funcionarios que tampoco acten la sentencia.
Lo anterior se haría “con base en la fracción 16, del artículo 107 de la Constitución y sus aplicaciones al 105” con lo cual podrían considerar que “hay que remover, hay que destituir y someter a proceso a quienes no acaten su sentencia”.